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El apego: una lacra que no te permite vivir.

No puedes depender de otra persona para ser feliz, ninguna relación te dará la paz que tú no hayas creado en tu interior

(Buda)



Quien te haya dicho que es imposible desapegarse de objetos, costumbres y personas, te está mintiendo. Porque nada es imposible, aunque cabe resaltar que depende de ti y no de los demás, desapegarte realmente de algo o alguien.

Hemos de conocer nuestro interior, aceptar nuestra historia y examinar nuestro pasado para poder soltarlo. Es decir, desapegarnos de las antiguas situaciones, acontecimientos y relaciones a los que nos sentimos atadas/os. Para poder hacerlo, es necesario transitar un proceso de maduración y crecimiento. Aprender a desapegarnos implica conocernos en profundidad para comprender a qué tendemos a apegarnos constantemente. No confundas el desapego con una huida de tus sentimientos o un aislamiento de las necesidades físicas y psicológicas. No tiene que ver con ningún tipo de desconexión interior para no hacer frente a nuestra sombra personal y colectiva o como un intento de evitar conflictos y dificultades.

Cuando trabajas el desapego desde el corazón, también te deshaces de telarañas, malas hierbas mentales y emocionales que obstaculizan tu felicidad interior. Cuando te desapegas realmente, el miedo no te ata, por lo que eres libre para ser tú misma y con valor, vives tu vida sin tapujos.


Para desprenderse de un sentimiento es necesario entender que toda necesidad, física y afectiva, es potencialmente susceptible de convertirse en un apego. Cuando no tienes control y sientes que te hace mucha falta; cuando la necesidad se convierte en algo imprescindible y no eres capaz de decir: si lo tengo bien, y si no, también, entonces es allí tienes una necesidad de llenar ese vacío y por ende hay una zona roja que requiere de nuestra atención.


Un apego puede iniciar con algo tan simple como lo que expresas. La frase “te necesito”, "lo necesito" refleja que es indispensable y que en tu vida hay un vacío sin eso. Lo ideal es sustituirla por un “te prefiero”. "lo prefiero". Hay frases como “Yo soy así, esto ha de ser de esta manera, etc” son algunos ejemplo de cómo lo que nos decimos a nosotros mismos tiene un componente valorativo y, por tanto, emocional. El apego a nuestras creencias, nuestros pensamientos, nuestros recuerdos y, en definitiva, nuestros eventos privados pueden provocarnos un intenso dolor si no somos conscientes de ello. Especialmente, cuando estos recuerdos están constantemente apareciendo en nuestra cabeza sin control.


El Yo pertenece al plexo, el Soy pertenece al Ser. Y eso significa que si te metes ahí, tu mente tiene que pararse. Y si tu mente se para, se para tú concepción del tiempo y tu concepción de la historia. Y se para tu conocimiento también ahí en medio. ¿Quiere decir esto que ya no reconoces a nadie? ¿Qué no puedes amar a nadie?. No, quiere decir que no estas apegado a nada. ¿Pero cómo no vas a poder amar? Eso no es apego, el amor es libertad. Si es apego no es amor, será contrato o cualquier otra cosa. Mientras tanto, aferrarse a los seres y a las cosas nos lleva realmente al infierno en vida. No hace falta morirse para llegar allí, ya estamos allí. Y asi la mente impide conocer el espíritu. Abrirse a lo que no tiene nombre ni forma, a lo que no tiene límites. Entonces ¿qué hacemos aquí pensando tanto sobre Dios? Y pensando tanto sobre el espíritu. El espíritu hay que vivirlo por dentro, la mente tiene que callarse. Y Además la mente no es nuestro enemigo, el ego no es nuestro enemigo, sólo es nuestro enemigo porque creemos que ellos son los enemigos. En cuanto no creemos esto, en cuanto hacemos el trabajo que hay que hacer, sencillo y simple y nos abandonamos a las sensaciones del instante la mente se calla. Y cuando la mente se calla aparecen sensaciones internas, experiencias internas, más allá de los límites de la mente y por fin empezamos a vivir. Se enciende el fuego interno, se siente la fusión con la naturaleza entera y con el mundo. Se va al lugar donde tú te olvidas quién eres, pierdes el cuerpo, pierdes el yo, pierdes la personalidad y hasta lo que conocemos como consciencia. Pero es eso lo que hace que por fin el espíritu que yo Soy pueda manifestarse


Cada uno es lo que es y vibra con lo que vibra, no puede ir más lejos aunque tengáis los mejores deseos del universo. Si no tenéis energía , si no hay limpieza en vuestra sombra y aunque queráis hacer todo el bien del mundo y sólo haréis cabronadas a todo el que se acerque a vosotros y le joderéis la vida, sin ninguna duda


El tiempo en que ninguna cosa nos ate en que podamos estar más o menos libres que sea nuestra voluntad. No podemos de ninguna forma estar atados inconscientemente a las personas o a las cosas. No podemos estar obligados inconscientemente por las cosas. Si lo hacemos que sea un acto de voluntad


Cuando te trabajas internamente el desapego, estás preparada para realizar tus sueños y propósitos vitales.


El Bhagavat Gita, dice Aquel que está siempre satisfecho y no depende de nada, al no estar apegado al fruto de sus obras, aunque esté comprometido con sus actos, no necesita esclavizarse.



Saude Ganesh


 
 
 

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